Un vidrio me separa de esas luces que encandilan,
yo avanzo y mantengo distancia.
Observo cómo se acercan, y la velocidad baja (me debilito).
Miro hacia adelante: logros, metas.
Apreto el acelerador y cuando me hallo cerca... me alcanzan.
Acelero.
Me pasan...
...y nuevamente se encuentran delante,
que desespero.. viejas heridas frente a mí.
¿Llegará el día que su luz no me encuentre? ¿ Que su recuerdo no atormente?
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