Ya ese sentimiento mutó
No esperes que me acuerde de lo bello que brillabas, pues ya el calor de tus rayos no me es propio.
Te fuiste a pescar.. y yo en el bote, esperé que regresaras, regresaste con noticias y un par de pejerreyes y aunque no me guste el pescado los tomé y te esperé. Te fuiste de nuevo,
te espero... volvés mojada, y confundida, te abrazo, te perdono, y te vas. Me quedo solo y espero…
Se rie el niño dormido: ¨neptuno no era nuestro aliado. Despierta de esa nube, ese barco no es el nuestro, vivamos en el mar que todo lo permite, y cuando estemos listos encontremos refugio en alguna cueva rocosa donde el sol se pose siempre al atardecer¨.